PULSA PARA VER LA IMAGEN "Se levantó de la cama temprano, aprovechando que él aún dormía. Ella, sin embargo, no pudo pegar ojo en toda la noche; la oscuridad del techo le abrasaba los ojos con su negro colirio, con sus sombras pulposas, chapoteándole en las lágrimas.
Debía iniciar el camino. El suyo. Daba igual la ruta. Cualquiera serviría. Lo imaginó así despertándose, palpando el margen vacío y fresco de su lado de la cama; para entonces, ella ya debería estar muy lejos; no importaba dónde
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