Voy remeciendo flores hasta el cementerio, quise recuperarte, conmoverte, atesorarte… Azul de gris en nieve percudida de sol, la nota leve de la brisa hace un salto, y colándose de rama en rama se hace tarde, en los tejados de antes. Mis pasos dejan estelas de polvo que danzan, hacia el camposanto, sólo hay esqueletos de aves, confundidas con la niebla. Sólo hay eso: cenizas y hierba. El silencio y las ondinas se retuercen, y mi mano destella un palmo de suerte, una gota rauda de lluvia seca… vo
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