"La escena donde se desarrolla nuestro amor no es precisamente la mejor, de hecho, es la peor. Nuestra habitación no está ordenada, el olor de mis calcetines sucios reemplaza al olor de rosas que tu querías. Sobre la mesa de tu espejo no hay joyas ni perfumes caros, lo único que lo adorna es ropa esperando a ser lavada; pero ¿que le vamos a hacer? No soy un príncipe, sólo soy un chico de 22 años, recién casado viviendo en Japón"
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