Agazapado bajo el viejo puente espera el momento oportuno de avanzar hacía el suburbio.
Está cansado de que lo confundan con un ladrón, los habitantes del lugar deben volver a respetarlo como se deben respetar las leyendas urbanas.
Lentamente comienza a dirigirse hacía el barrio más próximo escondiéndose tras un árbol, tras un farol, hasta llegar a la esquina donde el semáforo da paso en una calle desierta a ésa hora de la madrugada.
Logra escabullirse por un callejón, evita ser visto por la pat
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