«ALE, A L E L U Y A, BETTY SERÁ TUYA», «ALE, A L E L U Y A, BETTY SERÁ TUYA». Ese cántico resonaba escabrosamente por todo el valle. De repente, Betty desapareció entre la niebla que se extendía por aquel lugar. En ese instante, comenzó otra melodía perversa «ALE, A L E L…
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0