SOLÍAMOS DECIR...
Solíamos decir
cuando se acababa el día...
que ya sobraba el silencio,
que el corazón se rompía.
Solíamos creer
que esto era pasajero,
que nuestro amor era puro.
Nuestro amor persistiría.
Solíamos pensar
que era la unión perfecta,
que mi alma era tuya
y que tu alma era mía.
Solíamos caer
en tantas contradicciones
que yo lo vi todo claro.
Vi que esto acabaría.
Solíamos jugar
a un juego realmente incierto,
a ocultar nuestras verdades.
Tú, la tuya. Yo, la mía.
Solíamos acabar
discutiendo la victoria,
cuando ninguno ganaba.
Tú perdías. Yo perdía.
Solíamos perder
los dos al mismo tiempo.
No sabíamos jugar
esta siniestra partida.
Y nos fuimos alejando
sin poder seguir el juego,
porque todo fue un engaño.
Porque todo fue mentira.
José Ramón Félix de la Rosa
1 de mayo de 2021
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