Prólogo
Si su sombra seguía proyectándose, ella no lo sabía, lo ignoraba por completo, era una de esas personas que dejaban pasar grandes detalles para fijarse en diminutos tesoros. Ya no había ventanas en su habitáculo, las tapaba el gran biombo rojo, de aquel bermejo tan intenso que destacaba hasta en la oscuridad más absoluta. Las paredes negras, con aquella luz que se reflejaba en el rojo y simplemente en él, delineaba sus ojos con el pincel negro, sus mejillas rosadas, el blanco de su rost
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