/...Detrás de los árboles se escondia aquella chica, observándole.
Entonces cuando sus miradas se cruzaron, la chica salió corriendo, justo
como lo había hecho el día anterior.
-Esta vez no la dejaré escapar -Pensaba nuestro protagonista, a la misma vez
que empezaba a correr detrás de la muchacha.
Y entonces, mientras corría, el paisaje se iba tornando diferente...
... Casi se podía oír la respiración de las plantas, pero el muchacho no
dejaba de correr detrás de la muchacha..
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