Hoy es un gran día, piensa Simón, se regocija la democracia. Tenemos un nuevo Presidente. Eso es bueno. La alternabilidad en la conducción de la “cosa pública”. Es muy buena. Ojala, quiera Dios, que esto sea el fin del mesianismo político, que tanto daño le ha hecho a este “paisito abandonado a su suerte”. Simón, camina por las calles de Santo Domingo viendo el regocijo, que al igual que él, demuestran la mayoría de los dominicanos. En su recorrido, ensimismado, observando la algarabía de
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