Acaricia mi mente con tus dulces manos, acaricia mis ojos y llena mi boca de dulces palabras mi querida musa y no de lamentos.
¿No me notas? o ¿No me sientes? Porque estoy aquí, mira justo detrás de ti. Lástima, pudiera ser un engaño de tu mente el hecho de que no sientas mi presencia, pero yo estoy ahí; para que me halles a tu lado solo necesitas hacer un pequeño esfuerzo, uno minúsculo que solo puedes hacer tú.
Permito al destino que tus manos converjan con las mías y que me susurres al oído
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