Hablar de muertos vivientes, de aviones o de música clásica, organizar nuestros viajes, preparar barbacoas. Todo lo hacías bien. Les cuento que eras increíble, que todo el mundo te quería, que ha pasado ya una semana y aún soy incapaz de entrar en nuestra habitación. Mi hermana me escucha y calla. Solo ella sabe que me ibas a dejar, que no era un viaje de trabajo, que no estabas solo, que no fue un accidente. (imagen tomada de internet)
* Relato enviado al concurso de Relatos en Cadena de La Ve
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