Anoche soñé con el narcisista. Después de tanto tiempo sin tener contacto con él, ¡zas!, reaparece este personaje perturbador en el tinglado nebuloso de mis sueños. Se trata de una típica jugarreta de mi inconsciente, y no hay que darle más vueltas.
He seguido mi rutina diaria, un pensamiento me zumba mientras me embullo en el remolino de las horas: el narcisista se quedará sólo. Ese es su sino fatal. La visión espectral de su soledad me entristece.
Tengo la firme convicción de que las person
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