poema corto:
"Oigo el susurro del silencio en la tormenta
y de repente arrojan lágrimas al suelo.
Como metralla cae un llanto de las nubes
y yo, siervo de ésta guerra,
desafío dispuesto al cielo.
¿Por qué me mandas éstas balas, su Señor,
si nado inmerso en el dolor
como un soldado marinero
al que arrojaste a un mar helado
por dudar de tu labor?
Gracias a tí tengo un Edén en las tinieblas
con no una: mil culebras;
y un refugio para el sol.
Gracias a tí soy mercenario,
y a tu hastío: un ordinario;
Un bufón que pudo ser tu trovador.
Gracias a tí soy un don nadie en un día Gris,
un diablo triste, un infeliz
bajo un paraguas de rencor."
All rights reserved