Hace tiempo, siendo yo un poco más joven, entré en el entonces nuevo mundo que es ahora mi rutina. Y aunque me sentía solo, recuerdo que te vi a lo lejos. Te observé en la distancia, sin saber nada de ti, y sin saber tú nada de mí. Simples compañeros, desconocidos, caras que se hacen familiares a fuerza de verlas a diario... Un tiempo después, nos acercamos un poco mutuamente. Empezamos a darnos cuenta de que existíamos para el otro, nos reíamos, nos contábamos boberías. Aunque mi mente estaba a
Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0