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10113 results found for tag:"prosa".
2310305846257
Llámala
10/30/2023
Afrodita
https://valentina-lujan.es/L/llamala.pdf Llámala, llama a la llama, llama que será la llama que ya más nunca se apague porque será ya la llama que trepide en cada alma intrépida que sin miedo ni escuchando ya más cantos de sirenas ni rodados ni de cisnes ni robados a las gargantas que entonen alabanzas a lo alto, combatirá ya en su brillo, ya sin levantar la espada, la oscuridad tan profunda que de la negrura emana para allanar los caminos de los que ya más no tardan en emprender, bien prendidos, de sus frentes y en sus blancas intenciones ahora claras, los otrora cenicientos, apagados y contritos, sueños dormidos que aguardan el resurgir de la llama. Llámala, llama a la llama. 9 de noviembre de 2014 Silogismos
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2310305842860
Palpitar de latidos
10/30/2023
Afrodita
https://valentina-lujan.es/P/palpitardelatidos.pdf Palpitar de latidos de otras vidas que alentarán alguna vez en otras gentes recorriendo los caminos transitados por retazos de pasados que no fueron futuros desenlaces inconclusos de pasos que se dieron no sin miedo ni con ardor de hallar punto de encuentro, de conjunción de vida y pensamiento, de compulsión desterrando invenciones de mundos habitados por extraños reflejos de ellos mismos; sacudirá el pavoroso sopor de tanto insomnio como negó al saber que habrá otros tiempos en otros lugares y otros días en que el vivir no será pesadilla. 17 de octubre de 2010 Silogismos
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2310295806521
Está en wingdings
10/29/2023
Evaristo del Cuervo
https://valentina-lujan.es/G/estaenwingd.pdf ¡¡¡ Está en Wingdings; pero se lee estupendamente si se selecciona y se pega sobre un documento de Word y se guarda como xps y, luego, se vuelve a abrir el xps, se seleccionan los dibujillos y, al volver a pegarlo en otro documento de Word, ya sale, ello solito, en idioma entendible. Es decir que: á Vamos, que es un método buenísimo para escribir mensajes cifrados ― siempre y cuando se haya uno puesto de acuerdo con la persona que vaya a leerlos ― sin que se enteren de lo que pone los cotillas y fisgones. Conviene también advertir al lector de que el mensaje se pondrá en Wingdings, porque si se pone en cualquier otro tipo de fuente y el lector no está avisado le puede ocurrir que: éí―― éáá ¡¡¡Y eso sería una putada porque no se enteraría de nada!!! ¡¡¡íí ¿Y qué pasa si no se entera de nada y el mensaje es de suma importancia? ¿é Pues lo que pasa es sencillamente que: áááá… á   í Pero todo eso dará resultado nada más si usted puede ver este archivo en xps, porque he probado en pdf y queda hecho una verdadera guarrería. Creo que de momento el xps es muy moderno y sólo va con el Windows Vista; pero como cabe muy dentro de lo posible que esta página de Valentina Luján no la visite nadie hasta dentro de lustros o siglos puede que para entonces sea lo más vulgar y corriente y moliente del mundo.
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2310275689984
El noveno de los nueve
10/27/2023
Francisco Albiac Samper
Poema
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2310225659753
Ráfagas
10/22/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/R/rafagas.pdf Ráfagas desnudas de ritmos acompasan, pesarosas, muescas verticales tumbadas a lo estrecho del lado opuesto del cetrino acolchado calor que se barrunta más allá de todas las mesuras que se yerguen espantadas de ojos de cerraduras o agonía; y vuelven, alocadas, a su ruido, para, al recaer en párpados dormidos, demorarse, si se terciara el camino propicio, por la mar de ocasiones que precisan de su doquier, su cadencia y, a la larga, el frio casi feroz que restablezca la calma que rompiese un, apenas musitado o entre dientes, quién, o cuándo, o desde dónde, trajo entre los brazos un qué dijo: – ¿Y si no se terciase? — Preguntó. – Sería, sí — Alguien que lo traía balbuciente desde el claro. Pero que, ya para siempre y por lo más dilatado del jamás de los jamases, no propicio. Y que hasta enmudecer de tan ahíto. 14 de febrero de 2023 Silogismos
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2310225659661
Si esperas que...
10/22/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/S/siesperasque.pdf Si esperas que descienda hasta tus dedos el rayo que ilumine en lo recóndito del cálido atesorar desencantado, intrascendente, estilográfico, circunvolútico expresar puesto en razones ya sólidas ya regias de andares a derivas de vocablos analgésicos de ensueños engañosos de qué intrépidos inconformistas desafueros disfrazados de revelación de grande enigma añoso y ampuloso vuelo; las trémulas visiones de mistéricas inexplicadas tentaciones de hollar, hendir, cortar, romper amarras que trabándose al sentir agostan los alientos del saber, exhalarán su suspiro postrero. 16 de octubre de 2010 Silogismos
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2310225659654
Suave agitar de espadas
10/22/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/S/suaveagitar.pdf Suave agitar de espadas amorosas rozando apenas las comisuras tenues de lúdicas cruzadas de trazados finos imperceptibles curvos o ilegibles o espantados ojos mirando, a lo lejos, los escorzos sesgados en la arena de desiertos sin huellas de los pasos estrechos casi angostos desfilando los bordes sin ranuras de cumbres sobre abismos de ignorancias que se ríen, a horcajadas, arañando con ojos aflautados los sones acabados en andantes festivos alegrando de ligeras miradas intrincadas de rasgos definidos toscamente por sutiles colmillos que se encuentran; clavado en las carnes de cañones lanzando el silencio futuro de apagadas cenizas de felices salvas, inmóvil, inactivo, inoperante, se amodorra. 23 de octubre de 2010 Silogismos
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2310225659647
Sumas de ignorancias
10/22/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/S/sumasdeingorancias.pdf Sumas de ignorancias arrojando sus signos sobrantes de osadías sobre restos de sapiencias aprendidas a golpe de añadir a la memoria múltiples productos resultados de sumas, profundas, infinitas razones enraizadas en arraigos erróneos a rarezas que rezan — rozando apenas con sus voces (y al ras de la conciencia acorazada, acorralada en la soledad de su apagada cómplice exigüidad con sus pasadas primarias apreciaciones de qué fueron las viejas casi ya a estas alturas olvidadas primigenias creencias) quebradas y sin rima — los requiebros piadosos pero falsos con que las obsequiara el no ya más roer los rancios huesos descarnados de yermas, desgarbadas andaduras por sendas erizadas de iracundias y de infelicidad y de la ingrata aberración de aborrecibles arrebatos arrollando el recto hacer y acertado sentir del que no esquiva el espacio de luz que tanto irrita en su negror a las Erinias; se funden, en abrazo mortal y ancha armonía para, una vez licuadas, irse diluyendo hasta extinguirse en el arrullo de la Verdad concisa. 12 de diciembre de 2010 Silogismos
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2310225659609
Tejiendo milamores
10/22/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/T/tejiendomilamores.pdf Tejiendo milamores ardientes de violáceas reflexiones, empíricas, arrogantes, sinecdóticas, incólumes halando, lejos, más allá del esperpéntico aducir de ternuras y desmayos, restos exangües, desmedrados, humeantes de encendidas protestas, traicioneras, o mendaces, de indelebles nunca jamás para olvidares ya expirados; se apuran, hasta el fondo y sin alivio trasversal a las prebendas que obtuviesen de sus aquelarres las paupérrimas locuacidades escindidas de la espesa espuma oscura que amedrenta los agujeros que dejaron de filtrar insidias o agitar de constricciones y promesas, los escuálidos atavismos que arrostraron enrojecidos de pudor y arrobados de espanto el lado de allá de los espejos empañados que no reflejarán las miradas perdidas que escaparon de la tenaz, obtusa y alocada, verbosidad de las palabras planas para, de regreso al redentor fracaso, poder jamás haber tendido prometer el dorso astuto, ligeramente azul, de su derecha mano. 3 de octubre de 2010 Silogismos
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2310225659432
Tenue aletear
10/22/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/T/tenuealetear.pdf Alas de mariposas debatiéndose en tenue aletear de mil colores dibujados en geometrías trazadas de azarosos reencuentros que se quiebran y, diseñadas con esmero en su desapasionado latir mudo contra impávidos , impasibles elementos de arquitecturas de aristas imposibles talladas a golpe de pulsión en la calma de los muertos sentires de almas presas en las redes ariscas de importunos, estúpidos, extraviados de la que lleva a la luz que ellas están buscando sus respectivos atolondrados cuerpos amasijos de piel y sangre y huertos despoblados de ruinosos parajes que algún día fueron délficos oráculos augures de flamantes, ardientes, pictogramas encriptados en códigos de cifras encarnadas en los cuencos vacíos inmolados al discernir el qué del dónde, el para qué del cuándo se desencontraron los momentos reagrupados en su búsqueda de algún aunque muy raro firmamento, redoblan al de campanas que Nadie tocará jamás por ellas sus arrestos. 24 de noviembre de 2010 Silogismos
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2310225659401
Trasuntos de esperpentos
10/22/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/T/trasuntosdes.pdf Trasuntos de esperpentos aflorando con ínfulas de arrobos encendidos del llamear purulento de holocaustos de encuentros que se desorientaran si hubiesen de encaminarse tras los pasos de posos de infundados minifundios desiertos de escarnios ni de invictas manadas de inclemencias aturdidas de placeres o infames rarezas que erradican el patetismo hipnótico de improntas talladas a punta de alfileres prendidos por sorpresa y sin espanto de prendas desterradas del almario del encanto escueto saturado del no más perjurar que ya ha borrado del recuerdo del musgo y de los limos el para qué de un insensato llanto derretido en mejillas surcadas como mares por estelas sembradas de rocío; desmienten, con su agravio, el mal vencido. 14 de octubre de 2020 Silogismos
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2310205637993
Entretelas
10/20/2023
Afrodita
https://valentina-lujan.es/Dbre10/entretelas.pdf Un corto espacio de tiempo perdido, agazapado, temeroso quién sabe si de ser descubierto entre las entretelas de un pasado pluscuamperfecto de subjuntivo, rememoraba imaginarios retazos de futuros olvidados, incapaz, en su abandono, de recordar ya cuándo, ni de quién, ni de dónde pudieran proceder tan harapientos o desteñidos, tan poco perfilados en los trazos torpes, dubitativos, ejecutados por la mano que pretendiera, sin conseguirlo, pero con aplicación digna de encomio o, si venía a coincidir con la hora de las oraciones, alabanza, dibujarlos. 7 de febrero de 2023 Silogismos
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2310155591031
A los olvidados
10/15/2023
Francisco Albiac Samper
A los olvidados,
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2310135583414
Vuelos nublados
10/13/2023
Valentina Luján
http://valentina-lujan.es/V/vuelosnublados.pdf Vuelos nublados rodando, en cúmulos de nefastas imponentes inclemencias nimbadas de somnolencias amodorradas, en fuentes que rebasan sinsabores, o amarguras, o los áridos surcos curvados de incautos procederes engañosos disfrazados de promesas de recuerdos que no encuentran acomodo en la conciencia, ni en las cárceles selladas de lacres en las miradas oscuras de andanzas calmas derrotando la espesura de bosquejos arrollados por el intrépido arrojo de cuentos almibarados narrando historias absurdas, de gentes que buscan cimas en que encaramar sus necias ensoñaciones melifluas; arrastran sus alas blancas por el lodo, o por la escarcha aterida de redobles de redoblados esfuerzos por recuperar la extraña, despreciada, desmentida dignidad que se denigra en nombre de conveniencias que se revelan cautivas de seductoras esperas de imposibles, irrisorios, fantasmales porvenires. 8 de noviembre de 2010 Silogismoa
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2310125576761
Puede llamarme Sonia
10/12/2023
Sergio Escalante
https://valentina-lujan.es/alicia/puedellamarm.pdf – ¿“Puede llamarme Sonia”? – Sí. – ¿dijo que la podía usted llamar Sonia? – Sí, Lola — le digo a Lola, que, extrañada, me mira desde lo alto del espejo del armario que está limpiando subida en la escalera —, dijo, aunque a usted le parezca muy raro, que podía llamarla Sonia. – ¿Desde lo alto del espejo del armario? — ahora, cuando le refiero a mi amigo la escena, sentados, recuerdo, a la sombra de una mimosa púdica — ¿Lola te mirada extrañada desde lo alto del espejo del armario? – Sí. Lo estaba limpiando porque estaba lleno de cagadas de mosca. – Bueno — él —, no es necesario entrar en detalles escatológicos. Pero sí quiero saber si te miraba a través del espejo o desde el mismo lado en que tú estabas. – Pues no me acuerdo, o no me fijé — le respondo —, pero no creo, sinceramente que eso pueda tener importancia. – ¡No crees que eso pueda tener importancia! ¿Lo dices en serio? Y como le respondo que sí, que absolutamente en serio, se prodiga en una larga perorata explicándome que la mirada, y la inclinación de la cabeza de ella, estarían siendo totalmente diferentes en un caso y en otro… – Y ello sin contar — agrega — que, de momento al menos y debido a tu desconocimiento que tú mismo acabas de confesar, tampoco sabemos si tú miras a la Lola de tu mismo lado o, he de insistir en ello, a través del espejo. Y se pone de pie, y camina hasta el borde de una piscina que, no sé por qué — le cuento — tiene forma de guitarra y es idéntica a la del patio del colegio en la que estuve a punto de ahogarme cuando tenía seis, o tal vez siete años. – Eso está bien — dice. Y se gira, sonriente, desde el otro lado de la calle que ha cruzado temerario sin ni atender al semáforo. Y, alzando la mano y la voz por encima del ruido del tráfico, dice en tono alegre, festivo, “continuará” Versaciones
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2310105558183
Un baulito chino
10/10/2023
Carlos Moreno
https://valentina-lujan.es/N/nosetratadeunbaulverdad.pdf Salta a la vista que no se trata de un baúl verdadero y, no tratándose de un baúl real, mal podría afirmarse si es chino ni de dónde rayos procede. Hace no demasiados años lo chino tenía un cierto halo de misterio. Recuerdo una tienda pequeña que había en Madrid, en la calle Juan Bravo entre Conde de Peñalver y Alcántara; había otra en la calle Luchana, y ambas exhibían sendos letreros en los que podía leerse, si no estoy recordando mal, Compañía de la China y el Japón. En ambos establecimientos, cuando entrabas, sonaban una especie de varillas que al abrir o cerrarse la puerta entrechocaban produciendo un sonido peculiar que alertaba a la persona que atendía y, a mí, me llevaba de vuelta, como en volandas, a tiempos de mi infancia y de películas de ambiente un tanto remoto y enigmático, con mandarines ataviados con vestimentas de sedas labradas con dibujos muy barrocos y colores entre los que destacaba el dorado. Me encantaba entrar en aquellas tiendas y respirar el ambiente sereno, pausado, de olores densos diluidos en la atmósfera tan peculiar de tonos rojos y rincones en penumbra en la que parecía que el tiempo se hubiese detenido y las prisas no existieran. Vendían allí objetos y pequeños (o grandes) cirindulillos variopintos que hoy se han convertido no ya en cotidianos sino, malhereusement (qué bien queda cualquier lamentación en francés, ¿o no es adorable cuando una señora, después de hacerte ver las estrellas porque te ha pisado ese callito, pequeño, pero tan jodido, del meñique, te larga con dulzura irreprochable y naturalidad encantadora “mais je suis desolée”?), en abierta y terriblemente vulgares enredados entre cordeles de colorines y estropajos y otros tantos enseres tan perfectamente útiles aunque carentes por completo de encanto… Me daban ganas de viajar, por entonces, y llegarme a aquellos lugares tan de ensueño un poco sórdido como, por concretar, El mundo de Suzie Wong (Nancy Kwan y William Holden). No hace mucho caminaba por la calle Juan Bravo y, al pesar frente a una pizzería con olor a cebolla, recordé “aquí estaba la tienda que tanto me gustaba”. Debe de ser, imagino, en memoria de aquel tiempo y de aquella capacidad ya perdida de fantasear, por lo que he elegido denominar “baulito chino” a una caja de cartón de cuadros tipo escocés que compré un día en uno de esos establecimientos chinos (de los de ahora) de “todo a cien” (en pesetas, que la caja ya tiene sus años) en la que guardo toallas deshilachadas que nunca me resuelvo a tirar y, el otro día que la abrí me lo encontré, un conejo de terciopelo marrón relleno de serrín con el que mis hijos no jugaron (que yo recuerde al menos) jamás. Papeles
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2310105558046
Un conejo de terciopelo marrón
10/10/2023
Alicia Bermúdez Merino
https://valentina-lujan.es/U/unconejodeter.pdf Que, también salta a la vista, no se trata de un verdadero conejo sino de un perro. Si parece ser verdadero, sin embargo, aquí y en este caso el baúl. Y digo parece ser porque lo cierto es que yo no lo tuve delante jamás. Y digo verdadero porque entiendo que, aun suponiendo que no fuese auténticamente chino sino un trabajo minucioso de un ebanista o artesano de cualquier otro país, algo de realidad, de verosimilitud debe, o debió, de haber en él para dar lugar a tantísima fantasía como almacenó. O, bueno, no él. El no guardó fantasía en sí, no esa especie de magia de prestidigitador que saca un conejo — mira, qué casualidad — de una chistera en la que no había ningún conejo. ¿O sí lo había? Esas cosas me han intrigado siempre; que nunca he tenido claro si es que ya estaba ahí y el espectador no lo veía o si cuando de verdad no estaba en persona (quiero decir en conejo) era cuando fuera ya de la chistera el espectador lo veía. No sé si lo he explicado muy bien. El caso es que, imagino yo, no es que saliese la fantasía en persona (quiero decir en fantasía, claro) tangible y apresable y se desparramase por todo el espacio vital (ahora quiero decir fantástico) yendo a estrellarse contra el techo y las paredes (nunca me la imagino cayendo al suelo, no sé por qué; siempre hacia arriba) de manera que hubiese que andar trepando por los muebles, o dando saltos, para recogerla y devolverla a su ser primigenio que, por otra parte, imagino también, debe de ser harto difícil porque cómo saber cuál pudiera ser el ser primigenio de un algo tan sin forma ni estructura lógica que posibilite (por medio de la razón, posiblemente, pero qué se yo) el armarla como se ensamblarían las piezas de un puzle. No sé si lo he explicado bien, pero como dudo saber explicarlo mejor voy a seguir con mi idea de cómo supongo que pudieran ser las cosas y que, mira, me viene bien que se me haya ocurrido decir (bueno, quiero decir escribir) cosas porque, en buena lógica, lo que el baúl debía seguro de estar conteniendo eran — y no porque una sea muy lista sino porque es lo que suelen contener de toda la vida de Dios todos los baúles que en el mundo han sido desde que el mundo echó a rodar salvo en el caso de que por lo que sea estén vacíos — cosas. Cosas. Sencillamente. Así de fácil. Pero, pienso yo (pero a saber), las cosas tiene una virtud, o un defecto o, bueno, una cualidad (sobreentendiendo que nos referimos al elemento o carácter distintivo de la naturaleza de algo o de alguien que define la RAE, porque si se sobreentendiera como positiva, segunda acepción que da la RAE, sería directamente virtud y nos habríamos ahorrado mucha palabrería) consistente en que — como antes de llegar a dar con sus huesos (bueno, con sus cosidades, quiero decir, aunque no viene en la RAE pero se me ha venido a la cabeza porque la vi escrita en alguna parte alguna vez) en un baúl ya sea este que nos ocupa o cualquier otro estuvieron sin duda en alguna otra parte — parecen impregnarse (o, bueno, a mí por lo menos me lo parece) del lugar y del ambiente, y de las palabras y de los olores y de los pensamientos y de las emociones y las sensaciones y de los sentimientos de las gentes que allí hubier 1 1. No es errata. Está sin terminar. Papeles
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2310035467876
La carbonería de la calle Parras
10/03/2023
Francisco Albiac Samper
Recuerdos de la niñez
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2310025461501
Oda a los niños nuevos
10/02/2023
Francisco Albiac Samper
poema corto
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2310015456043
Cara y cruz del azar y del destino
10/01/2023
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/C/caraycruz.pdf Anoche, en el programa de Ayanta, surgió el tema de si las vidas (ella, en su programa, se centra naturalmente en el tema del amor) están o no regidas por el destino. Yo había telefoneado al principio, sin saber que se iba a suscitar la cuestión, y Eva dijo que no sabría si tendría hueco para llamarme. No me llamó y, por tanto, no opiné. Es una disyuntiva chunga el definirse por “creo en el destino o no”. Distintas personas expresaron su opinión en contra o a favor cuando, con toda seguridad, quienes dicen creer en él toman infinidad de decisiones día tras día pese a que para qué ― y aun en contra de su propio criterio ― cargar con la molestia de elegir… ¿O no? Para qué corren el riesgo de equivocarse pudiendo delegar en el destino y allá él. Y las otras. Las que dicen no creer en él… Las que dicen no creer en él, las que dicen ser de la opinión de que las vidas siguen los rumbos trazados por las propias decisiones y elecciones, ¿cuántas veces no han visto frustradas sus expectativas o sueños o ambiciones aduciendo que ello se ha debido a imponderables? ¿Qué habría opinado yo de haber tenido la ocasión? Es complicado porque no sé qué estamos dibujando cada cual en nuestra mente cuando pensamos "destino"; no sé si estamos pensando en la inexorabilidad ineludible de tantos acaeceres cotidianos que dan forma a lo que está siendo el cada día que enlazado con cada uno de los "cada" del siguiente día adquiere la apariencia de lo que llamamos vida ― vida feliz, o desdichada o anodina ― o si, por el contrario, estamos pensando en algo así como "el cómputo general", "la solución final" que utilizando, manejando, moviendo y ensamblando la infinidad de pequeñas piezas de que se sirve para realizarse, ese destino implacable ― porque, entiendo, o es implacable o no es destino ― y ajeno a los eventos concretos e individualizados se ejecuta a sí mismo en valores absolutos despreciando, como si fuesen insignificantes decimales en el resultado de una operación que arroja cifras enormes, esas minucias en las que los humanos, desde nuestra pequeña dimensión y estrecha perspectiva, centramos todo su inabarcable "ser" o "no ser" aquel que nos espera o nos esquiva. ¿Y decidir? ¿Qué estamos haciendo cuando imaginamos decidir? ¿Decidimos lo que queremos o deseamos aun por encima de nuestra esencial, verdadera conveniencia o interés; o decidimos guiados sin saberlo por la mano de una ineludibilidad que simulando no forzarnos nos obliga a cumplir ese destino? Cuando nuestras decisiones modifican el entorno, el ahora o el luego de otros que se ven enfrentados a una modificación acerca de la que no se han pronunciado, ¿qué pasa; que estamos manipulando su destino? ¿Es de verdad posible que la libre voluntad de unos pueda forzar el destino de otros? ¿Qué destino es ese, tan susceptible de ser manipulado? 29 de noviembre de 2008
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