Finales de los noventa. La joven Olivia llega a Big Sky con una maleta, unos pulmones frágiles y un nuevo nombre que todavía no acaba de sentir suyo. Ha huido de una familia donde todo se decide en despachos y su enfermedad pesa más que su vida. En la montaña solo busca algo tan simple como difícil: un lugar donde poder respirar sin sentirse una carga.
Lo que encuentra es menos idílico de lo esperado: un invierno que muerde, un caserón en lo alto de una colina y un joven terrateniente gruñón, Bradley, que vive rodeado de nieve, cuentas del pueblo, silencios tercos y un perro que ladra a todo el mundo… salvo a la pelirroja forastera que acaba de llegar cargada de maletas, medicinas y un ejemplar muy gastado de Persuasión.
A pesar de las fricciones iniciales, Olivia y Bradley empiezan a desmontar mutuamente sus defensas. Ella descubre que, detrás del hombre huraño, hay alguien que se queda cuando las cosas se ponen feas. Él descubre que esa chica “de pulmón delicado” tiene más cabezonería y ganas de vivir que medio pueblo junto.
Mientras, al otro lado del valle, la ruidosa y acogedora familia Sloan le abre los brazos como si fuera una más, y Patrick, el hijo encantador de esta familia, siempre dispuesto a llevarla en su jeep, convierte lo que ya era una relación complicada entre Olivia y Bradley en un casi-triángulo sentimental que ninguno quiere nombrar. Entre cafés, tartas y preparativos de Acción de Gracias, Olivia empieza a sentir algo que nunca ha sentido: una familia.
Pero Big Sky es también un lugar sembrado de secretos. Olivia esconde el mayor de los suyos: antes de ser Olivia Cartwright fue Violet Harris, hija de un magnate que solo piensa en los negocios. Tras la muerte de su madre y una cadena de decisiones crueles de su padre, Violet entendió que en esa casa siempre sería “la niña enferma”, una carga. Gracias a la ayuda de un abogado cansado de su padre, consigue una nueva identidad y la posibilidad de empezar de cero, lejos de un apellido que la asfixia tanto como su enfermedad.
Cuando se atreve a contárselo a Bradley, se encuentra con algo que no espera: rabia en su defensa y la certeza de que su huida no fue una traición, sino un acto de supervivencia. Por primera vez, alguien no la ve como una carga.
Entonces, otra verdad cambia el mapa: Bradley confiesa que su verdadero apellido es Sloan; es hermano de Patrick. Años atrás, cuando era demasiado joven, heredó de forma sorpresiva las tierras de su mentor, Chad Everhart, algo que su padre aprovechó para hacer oscuros negocios a sus espaldas. Al mismo tiempo, su prometida, Sindy, le engañó con su propio hermano. La humillación pública y la traición le llevaron a romper con todos: enfadado con el mundo, renegó de su apellido y rompió con su prometida. Desde entonces vive aislado en la colina, convertido en el terrateniente gruñón del que todos murmuran.
Olivia queda atrapada entre dos fuegos: la familia que la ha acogido como a una hija y el hombre con el que empieza a construir algo parecido a un hogar.
Un accidente en medio de una ventisca hace que Olivia quede atrapada en un talud, con el tobillo lesionado y atrapado, el frío calando hondo y la nieve cubriéndola demasiado rápido. Su única esperanza es el perro, que corre en busca de ayuda. Bradley organiza rápidamente el rescate y la devuelve a la casa de la colina… y a la evidencia de que, por mucho que discutan, ellos dos funcionan mejor juntos que separados. Con el reposo forzoso llegan también largas tardes de Persuasión, casi-besos interrumpidos por un perro demasiado inoportuno y conversaciones donde ambos empiezan a decir al fin lo que sienten y temen.
El Día de Acción de Gracias se convierte en su prueba definitiva. Olivia podría quedarse con los Sloan, rodeada de comida, risas y calor humano, pero acaba marchándose antes de trinchar el pavo, cruzando la nieve de vuelta a la casa de la colina. Tras la sorpresa de Bradley, comparten la cena dando rienda suelta a sus sentimientos. Por primera vez, ninguno está huyendo: están llegando.
El invierno da paso a un verano luminoso en Big Sky. Ken y Grace, amigos del terrateniente y ahora de Olivia, que han sufrido un calvario con varios abortos y un embarazo muy complicado, disfrutan ahora del pequeño Matthew. Las tensiones con los Sloan se han transformado poco a poco en algo más matizado, y la casa de la colina ya no es el refugio de un solo hombre y su perro: ahora Olivia y Bradley se preparan para casarse.
Pero cuando Bradley se empeña en demostrar que también sabe ser romántico organizando una inolvidable luna de miel, Olivia vuelve a sufrir un mareo y un desmayo. Tras el miedo a una nueva recaída, el doctor confirma la noticia que nadie habría imaginado meses atrás: Olivia está embarazada.
Olivia, que fue Violet Harris, la hija de un hombre que compraba decisiones
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