La manera más funcional de mantener la depresión lejos de nosotros, es renunciar a la parte controladora y caprichosa de nuestros deseos. Este diario tiene un formato para lograr esta renuncia, para aceptar radicalmente la realidad. El riesgo de que la depresión se instaure aumenta cuando nos quedamos atrapados, muchas veces sin darnos cuenta, en el intento de controlar partes de la realidad que son imposibles y el terrible dolor por no poder hacerlo. Podemos pensar preguntas tan crueles como: ¿Por qué no hacen todos lo que deberían hacer? ¿Por qué no tengo el físico que quiero? ¿Por qué chingados se murió? ¿Por qué nací? ¿Por qué me pasa todo a mí? ¿Por qué mi pareja no es como mi fantasía? Y correr el riesgo de estacionarnos en la nada y el vacío más intenso de la depresión.
Aquí encontrará una propuesta para entrenar la habilidad de la renuncia en cuatro momentos: aceptar que queremos algo, porque el deseo es fundamental. Reconocer que no voy a tener algo que quiero y no es el fin del mundo. Identificar una pequeña parte del deseo que sí se satisface. Y, finalmente, proponer acciones para luchar por un poco de lo que queremos, siempre con prueba de realidad. También hallará testimonios reales, de pacientes en terapia, sobre cada uno de los temas.
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