A menudo se dice que en la vida tenemos solo 2 amores verdaderos, el primero es ese amor que nos atormenta, que nos hace amar y odiar en un instante, ese en donde las pasiones se desbordan y sientes un éxtasis tan poderoso que te hace querer estar ahí por siempre, aunque esto signifique perder por completo el control de tu vida.
El segundo, es un amor tranquilo, apacible, ese que te hace entrar en paz contigo misma, el hombre perfecto que te llena de caricias y detalles, con el que fácilmente podrías compartir el resto de tu vida.
Aun así, aunque nuestro primer amor termina siendo efímero, nunca podemos huir de él, es como si la vida se encargará de torturarnos haciéndonos vivir un amor prohibido que por más que intentemos escaparnos siempre estará ahí seduciéndonos, llamándonos a elegirlos una vez más y es que, aunque tengamos la opción de vivir en el mismo cielo con el chico perfecto, preferimos caer en las llamas del infierno y quemarnos una y otra vez con el mismo torturador.
Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0