Mucho solemos hablar de nuestra ciudad tranquila, de un pueblo grande en donde no pasa nada. Pero en medio de la rutina, hay personajes anónimos que corretean de un lado para el otro, viviendo aventuras y desdichas sin solución de continuidad. Alguno, ni sabe bien quién es, pero igual busca, bebe y baila. Y cómo.
La tercera persona está narrada en primera persona. Por un despistado que no sabe por dónde anda. Un desmemoriado que pierde las llaves con la misma facilidad que desvaría sobre su do
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