OLOR A FATALIDAD
Y besas con ahínco
una vez más mi espíritu
despiadada y cruel melancolía.
Una vez más / mi alma se embriaga
con el negro olor a las tinieblas
cual noche tormentosa de mil lamentos
en la espinosa senda de mi vida
colmada de dolores / y pesares
y a pesar de los colores en mi entorno
vienes a cobijarme
/ robándome el aliento
/ con tu oscuro y escabroso manto
pintado con pesares y amarguras.
En esta abrupta vía
de negros sinsabores
de tropiezos con piedras / sino rocas
como el frío iseberg
que a mi paso se ancla
a veces lo fatal sale y resalta
para dar consuelo al infortunio
que con trémula luz
/ y agonizante
desvanece al soplo
de la inminente parca.
Ven ya mi gélida muerte
no detengas tu paso galopante
no tardes que, aquí espero
ven a poner fin a mi amargura
con tu estocada letal, vil y certera
/ que no sienta una vez mas
esta lúgubre pena
que estruja
esta alma noble pura y sincera
que una vez amó,
rió y sufrió
pero ésta vez cedió
/ ya desgarrada
como barca a merced de las olas
con su babor herido
débil, maltrecho
después de escollar a mar abierto
en la oscura fatalidad de mi tormenta.
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