Ella era una simple clon, una maestra más, y no le importaba ser simple, amaba que fuera así.
Creía que su vida no podía ser más perfecta, pero olvidaba que la perfección no existe.
¿Y cómo lo recordó? Por él, por un extraño niño al que encontró y le dijo "hijo". Pero con él vino una aventura, y no, no son las típicas aventuras que tiene una madre con su hijo como enseñarle a hablar, caminar y esas cosas, me refiero a aventuras de vida y muerte, todas causadas por una cosa, la codicia.
Sin saberlo, ella comenzó un largo camino en donde se descubriría a sí misma, su verdad, y lo más importante, descubriría qué puede sentír.
¿Cuál es su sentimiento favorito? El placer de matar.
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