O la tuya. ¿Os habéis parado a mirarla? ¿La veis o solo camináis por sus calles y avenidas sin ver lo que yace ante vuestros ojos? Seguramente sea lo segundo. Yo no la empecé a ver hasta COU. Un comentario de la profesora de arte mi hizo mirar hacia el cielo. Vi por primera vez los edificios, el arte que puebla nuestras vías y que, muy pocos, admiramos. Hablamos de París, de sus monumentales paseos. De Londres, de sus distintivos autobuses y cabinas. De los monumentos de otras ciudades y no vemo
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