Queremos hijos que nos amen con locura, pero no les damos lo que ellos necesitan: contacto, abrazos, miradas a sus ojos, atención, paciencia.
Queremos hijos autónomos e independientes, pero no validamos sus decisiones, no les dejamos confirmar su autoestima, no les dejamos ser.
Queremos hijos colaboradores, pero si tienen la iniciativa de ayudar a limpiar, le quitamos el cepillo porque “van a hacer más desastre del que hay”, después nos quejamos porque son adolescentes sin iniciativa.
Queremo
All rights reserved