La mirada de la pobreza
y la ubre que amamanta
Nunca vi, tanta pobreza
ni tan cercado el camino,
cacheo la nobleza,
y todo es desatino.
Hondea mi pisar, erra...
acuñada en la fila,
una alevilla más, en la tierra
que sopesa y vacila...
¡una mota, que arrastra el viento!...
Tu mirada carente, me toca y cala,
frena, y corta mi ala.
¡Y ya... no sé lo que siento!...
cuando parte todo a el ocaso
a su boira que espanta
y emboza todo paso,
para birlar, en la ubre que amamanta.
Carmen Silza
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