Un singular personaje está perdido en un lugar donde reina una densa niebla. No recuerda cómo o cuándo llegó pues su memoria se haya bloqueada. Para estimular sus recuerdos comienza a escribir un diario mediante la técnica de escritura automática, por lo que las anotaciones siguen un patrón apa-rentemente aleatorio.
En sus notas el protagonista recuerda una travesía al lado de Pesadilla, un percherón parlanchín y enigmático al que en-cuentra incómodo pero que llegado el momento, le ayudará a obtener lo que está buscando: La Lágrima Mística, una perla con un poder asombroso que se encuentra en posesión de la temible Reina de las Nieves.
Pero, ¿quién es esa mujer? ¿Cuál es su origen? ¿Cómo llegó a ser quien ahora es? Los dos compañeros irán develando estos y otros misterios mediante la colecta de diarios, cartas e inclu-so, recuerdos.
Mi madre solía decirme "Eres como el agua: tomas la forma del recipiente que te contiene y fluyes por donde otros no pueden". Imagino que ella quería decir que me adapto fá-cilmente a las situaciones que se me presentan, y que suelo encontrar soluciones donde otros no. "Y a pesar de ser sua-ve, puedes ser tanto delicada como peligrosa", agregaba ella.
Pero mi madre también solía decirme que yo le preocupaba. "Sólo congelándote sería que podrías quedarte quieta, y al igual que el agua, no puedes decidir por dónde fluir, sino que tienes que hacerlo por un camino que alguien más ha-ya trazado". Creo que ella temía que mi destino fuera el que alguien más hubiera decidido para mí.
Kalte
Laponia. Día 285, año 23
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