Un simple baile es el causante, el detonante de que algo mude, es escuchar la primera nota y se despierta en ella una emoción desconocida. Aquellos cadenciosos movimientos parece que se cortejan entre ellos, pie, cadera, hombro y la cabeza, ¿qué le pasa? Instintivamente se zarandea. Turbada por esa reacción es consciente de que es la primera vez que se enamora. Así que intenta imitarlos.
―Deja de bailar.
―Pero madre, esta canción es muy bonita. Mira, mira, como se mueven.
―Hija, haces e
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0