Si al coger el brazo de un/tu bebé para ponerle la manga de la camiseta, aún habiendo anticipado con palabras, notas ese brazo rígido y poco colaborador, ¿vas a forzar la situación? ¿No merece esta forma de negación y oposición que sea escuchada, no merece diálogo? De verdad, tú, adulto, ¿eres el único que se cree con el derecho de poner límites y decir No?
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