Han pasado muchas cosas desde que llegue a California. Chicos sin camisa por todos lados, chicas en bikini
también. Y más este chico que se cree el último vaso de agua del desierto.
Coquetea conmigo cada que puede, es decir, no es feo, oh no, para nada, el alago ''Dios Griego'' le queda corto.
Y sus amigos, Dios mío llevame ahora.
__________________________
—Te besaré cuando dejes de fumar.— Asegurando que no pasará.
Rió ante mi respuesta. —Vamos, solo uno.— Rogó.
—Deja de fumar, y lo consideraré.— Contesté coquetamente guiñandole un ojo. Salí del lugar.
Parece que este chico será divertido. No me mal entiendan, no soy una puta, pero tampoco soy una santa.
All rights reserved