Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse sin importar el tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca romper.
Tierno ¿Verdad? Pues léelo de nuevo, quizá así te des cuenta de que no existe cosa tan perfecta. El hilo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca romper. Esa oración en específico es la que más me hace sentir furioso, porque si los hilos del destino fueran tan perfectos yo no me encontraría persiguiendo y matando a aquellos que los cortan. Sí, así es, los hilos son delicados y pueden romperse tan fácil como cortas el papel con unas tijeras, pero tranquilo, para eso estoy aquí, para proteger tu destino al mismo tiempo que protejo el mío.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0