... ya se han consumido. Estaban almacenados en un hangar que debió ser otra cosa anteriormente, pero ya no existen, sólo quedan huesos descarnados, restos malolientes y harapos sueltos.
En realidad, el único edificio fiable es el central, donde me refugio. Por alguna razón no tengo apetito y como no tengo qué, no como ¿por qué?, aún no lo sé. Aquí no hay nada de nada.
No me cabe casi ninguna duda ya. Mi aspecto físico así lo dice. Sin embargo pienso, me muevo, creo que respiro ... Pero, por o
All rights reserved