Hubo una primavera en la que ningún niño podía salir a jugar a la calle. Pero entonces ¡todo cambió! Inventamos las Grandes Cúpulas, metimos las ciudades dentro, y echamos el humo fuera. ¡Aquí viven ahora todas las personas del mundo… Bueno, de las ciudades que valen la pena, como París, Londres, Nueva York… Y desde entonces vivimos felices. Ya no hace ni frío ni calor. No hay plantas que nos dan alergias, ni pájaros que nos hagan caca encima. Y además…
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