Claudio aprendió tempranamente a escribir. Con tan sólo seis años se acostumbró a pasar las tardes copiando las letras que conformaban los diversos textos de un libro de relatos que adoraba su abuela. Algunos de ellos contenían palabras cuyo significado desconocía, pero que, a sus oídos, resultaban de una sonoridad cautivadora: vejación, crisálida, primigenio, embelesar… […]
All rights reserved