Efectivamente, lo de cobrarnos por silbar una canción o por cantarla en la ducha iba en serio. Ahora, la industria de la música pretende impedir que los propietarios de páginas web reproduzcan las letras de las canciones (Mangas Verdes, Barrapunto, BoingBoing). Ya no se trata de restringir la circulación de una canción en formato digital, sino de cualquier cosa relacionada con la misma. Que nada se mueva sin pasar por taquilla. Ya puestos, podrían simplemente incluir en los impuestos una cant...
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