Cuando no haya esperanzas
Sé que aún vendrá
algún poema
a despertarme en la noche. Ofrendo el rezo que acaba de despertar en mis labios.
Mi ventanal está frío... El dolor de noviembre
heló sobre mis hombros, me dejó sin palabras... ¡Corazón, tú no te hieles!
Distancias nevadas se acurrucan
en mis recuerdos, me abrazo al viento de la calle.
Sólo intento cantarle a mi alma.
Cuando ya todo esté dormido,
cuando no haya esperanzas gravitando, él vendrá a mi regazo
como un poema angelical
para
All rights reserved