No soy la sombra en su pared,
ni el reflejo de su temor.
Soy la voz que se funde en el viento,
sin esperar que la escuchen hoy.
He sido faro en mares de duda,
sin querer que me miren brillar.
No vine a ser lo que esperan de mí,
vine a ser lo que quiero crear.
Y aunque algunos se aferren a historias,
que no me definen, que no son verdad…
he aprendido a bailar con la niebla,
sin dejarme arrastrar.
Soy eco en el viento,
no busco aplausos, no pido un altar.
Digo lo justo, dejo semillas,
si germinan… ya no es mi lugar.
No es mi guerra cambiar sus espejos,
ni romper el cristal donde me quisieron encerrar.
Ya no cargo verdades ajenas,
hoy solo camino mi propia verdad.
Porque sé que la lucha más grande
no está afuera, sino en mi interior.
Si me pierdo en ganar cada batalla,
pierdo el rumbo y el sol.
Soy eco en el viento,
no busco aplausos, no pido un altar.
Digo lo justo, dejo semillas,
si germinan… ya no es mi lugar.
No necesito que entiendan mi vuelo,
ni que digan mi nombre al pasar.
Lo que entrego no es mío, ni es suyo,
solo es parte del mar…
Soy eco en el viento,
no busco aplausos, no pido un altar.
Digo lo justo, dejo semillas,
si germinan… ya no es mi lugar.
No soy la sombra en su pared…
Solo el eco en el viento…
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