Ojos de diamante
Diego, como cada tarde, descansa sentado sobre la pared del huerto de su propiedad. coronando el cerro de la (Calavera), desde el cual pierde la vista, vislumbrando la belleza natural de grandes encinares, olivos , entremezclados con bosque de jaras, retamas, algunos alcornocales, y de más tipo de arbolados, y plantas aromáticas, que en primavera crean un precioso jardín natural de diferentes olores, y colorido. Las aguas del pantano proporcionan un ambiente limpio y fresc
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