Desde pequeña se han encargado de dejarme bien en claro lo extraña que soy.
Cuando las demás niñas jugaban con muñecas yo jugaba a dibujar las cosas "raras" que había en mi mente.
Cuando las demás chicas leían libros de romance yo leía libros de mentes sucidas.
Cuando las demás adolescentes se preocupaban por su apariencia yo me preocupaba por saber donde estaba Scott.
Scott es el único que parece entender mi retorcida mentalidad aparte de mi amiga Julie, que hace poco fue asesinada, muerte de la cual busco asesino, el único que esta cuando lo necesito y el único al que no parezco extraña.
Soy la única que puede ver a Scott.
No soy rara, solo diferente.
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