Una vida, cuando brilla, es fuerte como un sol
al amanecer, sientes su poder, su luz y calor,
y no importa qué será, lo que importa es que ahora está en lo alto.
Por la tarde con serenidad aún nos da calor,
piensas que estará, para siempre allá dando protección.
Fue cuando te conocí, en tu tarde yo nací, estallando.
Cuando ya no hayan mundos y un vacío profundo,
te querré, aún te querré...
Cuando no queden guerras, ni maldad, ni fronteras,
te querré, aún te querré...
Anochece, y sabemos bien cómo va a acabar.
Dura realidad, fría, cruel, mortal, terrible final.
Ya no importa qué será, lo que importa es que aún estás en mi vida.
Cuando ya no hayan mundos y un vacío profundo,
te querré, aún te querré...
Cuando no queden guerras, ni maldad, ni fronteras,
te querré, aún te querré… no te olvidaré… quédate aquí…
All rights reserved