Una de las más bellas leyendas medievales de amor es, sin duda, la de Tristán e Isolda. Una historia de engaños, mentiras y traiciones cuyo desenlace provocaba una gran inquietud a su auditorio, que veía cómo se iban encadenando los acontecimientos que precipitaban sin remedio a sus protagonistas hacia un trágico desenlace.
La historia la compuso en el siglo XII un poeta francés desconocido, cuyo texto se ha perdido, y sirvió de base a dos recensiones, la del poeta anglonormando Tomás de Inglat
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