Hola queridos seguidores de Papá al Cubo, en la entrada de hoy y por requerimiento legal, estoy obligado a contaros el maravilloso viaje que hice para recoger a una pequeña francesa a la que nadie quería. Sí, ya sé, pensarás que nos hemos vuelto totalmente locos y que bastantes criaturas tenemos, pero como se suele decir, donde comen 2, comen 3, pero no adelantemos acontecimientos y empecemos por partes.
Tras muchas conversaciones con la Jefa y a fuerza de ser contundente y desquiciante, aceptó
Creative Commons Attribution 4.0