Desnuda entre tumbas,
silbando como el viento azul,
esperándome en las tinieblas.
sólo tú.
Expuesta bajo la luna,
como joya astral,
de púbica belleza.
Bis la cacofonía del recuerdo,
y entre más tiemblo,
sa sangre se deforma,
cabalgando por tus senos.
Desnuda casi eterna,
colgando de un hilo de plata,
como una llama sinfín,
exhibes tus piernas hambrientas,
sobre las uñas de la mañana,
néctar carmesí.
Y la lluvia no cesa de caer,
anegando el silencio,
y tu sangre me alebresta,
me enardece, me enaj
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