Feith no tiene nada extraordinario que la diferencie del resto de las chicas. No es la chica más bonita de la escuela. No es parte de un "tercio estudiantil", pero tampoco tiene calificaciones bajas. No tiene la mejor relación con su hermana, mucho menos con su madre. No es la más famosa del instituto, pero tampoco es un "fantasma" por así decirlo.
Lo único que la hace sentirse especial es estar junto con su preciado Sean, pero luego de romper con ella, el corazón y la actitud enérgica de Feith se van por el caño.
Aun así, Feith decide continuar con su actitud chispeante y colorida que la define como una de las chicas más alegres en la ciudad.
Pero su pronta felicidad es irrumpida por un tedioso y monótono rubio que se muda al lado de su departamento. Alguien que se tendrá que confrontar con los encantos de la pelirroja más loca para poder sacarle una sonrisa... y quién sabe. Tal vez también un par de besos sabor azúcar.
Creative Commons Attribution 4.0