No me hables de bodas, por favor. No podemos prometer lo que no está en nuestra mano. No puedo prometerte que te querré para siempre, sí puedo prometerte que voy a intentarlo. Lo intentaré. Lo intentaré contra viento y marea, en momentos de adversidad. Puedo prometerte que ahora te amo con locura; no puedo prometerte que mañana lo siga haciendo. Y si ese día llega... si un día dejo de hacerlo, espero que no me culpes de algo que no está en mis manos. Quizá fue que tú cambiaste, quizá fue que lo
All rights reserved