En consonancia con el tema del acoso sexual, tan de moda hoy en día, aquí les traigo una historia real de acoso a la inversa, de mujer hacia hombre, pero no, no se trata de un relato actual, hace más de un siglo ocurrieron estos hechos en la Lima de lentejuelas en Palais Concert, helados en la Botica Francesa o divagaciones en el Bar Cordano.
Según sé, esta historia sí que despeinó algunas engominadas cabelleras de la muy encopetada y encorsetada sociedad limeña.
Ahora bien, me pregunto: ¿historias similares que ocurren en estos días despeinará siquiera alguna cabella millennial, por más chascosa que esta se permita lucir?
Ea pues.
All rights reserved