Un día, Inés Temperina se puso a perseguir una nube con forma de gato.
Y así, persigue que te persigue, sin darse ni cuenta, llegó al lejano lejanísimo País de los Zapatos.
En el País de los Zapatos había un elegante barrio en el centro, donde vivían las familias más nobles y acomodadas. Allí abundaban los más preciosos zapatos de piel y los escaparates más elegantes repletos de calzados de las más prestigiosas marcas.
Conforme se iba alejando del centro, Inés Temperina comprobó que los za
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