En las tertulias de las cinco, las tres viudas tomaban el té y discutían sobre el arma ideal, el crimen perfecto o los diferentes móviles que podían inducir a cometer un asesinato. Esas reuniones dotaban de sentido a sus opulentas vidas vacías. El reloj de pared daba las seis cuando la primera cabeza permanentada cayó …
Sigue leyendo Si no es por amor, será por dinero
All rights reserved