Autor: Héctor Rijo (KaleidosDotcom)
Tipo de obra: Letra de canción (obra literaria musical)
No quiero perdón, quiero respeto.
No quiero amor barato, quiero silencio completo.
Porque el ruido del mundo me enseñó que el alma grita más cuando calla.
Y el sabio que fui nació entre ruinas.
Fui fuego y ceniza, acero y derrota.
Dormí con mis culpas, pero ya no me azotan.
Aprendí que el hombre vale más por lo que aguanta
que por los “likes” o las falsas alabanzas.
Vi la pobreza mirarme con cara de amiga
y entendí que el hambre enseña más que la envidia.
Las calles no perdonan, pero enseñan respeto;
si fallas una vez, te juzga el universo completo.
Tuve amores que fueron escuela,
otros fueron espejismos con cara bella.
Aprendí que el amor sin respeto no dura
y que la pasión sin propósito se pudre y fractura.
A veces el corazón quiere, pero la mente sabe
que no toda compañía viene a quedarse.
Y si me ves callado, no es que esté roto;
es que aprendí que el silencio vale más que otro alboroto.
Ya no cargo culpas, cargo historia.
Ya no busco gloria, busco memoria.
Mis heridas no sangran: enseñan.
Cada error fue un maestro que me dejó la esencia.
Y ahora miro atrás sin miedo ni rencor,
porque hasta el infierno me hizo entender al Creador.
No soy santo ni demonio; soy equilibrio,
el reflejo de lo que pasa cuando aprendes del sacrificio.
No quiero perdón, quiero respeto.
No quiero amor barato, quiero silencio completo.
Si mis errores hablaran, llenarían bibliotecas,
pero el sabio que fui nació en mis ruinas viejas.
Y a los panas que me escuchan les dejo este decreto:
no hay gloria sin caídas, ni alma sin respeto.
Que el hombre no se mide por cuántas gana,
sino por cuántas veces se levanta sin perder la calma.
La calle es dura, y la vida más todavía;
pero el que aprende del dolor, hermano, se vuelve sabiduría.
“No quiero perdón, quiero respeto” es una obra musical escrita por Héctor Rijo (KaleidosDotcom) que combina poesía urbana, introspección, filosofía de vida y realismo de calle. La letra aborda la búsqueda de respeto propio, la madurez emocional, la carga del pasado, el aprendizaje a través del dolor y la transformación del carácter a través de la adversidad. Es un tema reflexivo, sobrio y profundo, donde la voz del narrador expone su crecimiento personal y su visión de la vida con un tono honesto, crudo y espiritual.
Creative Commons Attribution 4.0