Con energía y emoción,
se enfrentaba a problemas,
sigiloso y voraz,
buscando la gran solución.
Arreglando su difícil entorno,
ayudaba a todo aquel que lo necesitaba,
con mucha ternura,
y sin aparentar enojo.
La fuerza lo presiona, lo abandona,
poco a poco;
cebándose día tras día,
transformándolo en loco,
en demente, perturbado, psicópata, chalado;
comiéndole terreno a la mente,
haciendo de él, un incompetente.
Senil sufrimiento el suyo,
que sin ser consciente de su martirio,
int
Creative Commons Attribution Non-Commercial Share Alike 3.0 (Spain)