El escenario de esta historia se divide en dos puntos geográficos diferentes de los Reinos Grises, continente por siglos asolado a causa de guerras y corrupción, y visitado cada noche por una extraña niebla a la que nadie entiende.
En las Tierras de Bronce, en Lagotuerto, el capitán de la guardia Rowen Sintierra investiga la desaparición del hijo del corrupto y tirano Therim de Cárceri, gobernante de la ciudad y cuñado del rey, mientras que un asesino ha dejado durante meses diversas víctimas en los alrededores de la ciudad. A través de sus indagaciones descubrirá que Alécynn, la esposa de Therim, ha orquestado la desaparición de su propio hijo para protegerlo, dado que es un hijo bastardo, y su marido ha decidido ordenar su muerte. A lo poco comienzan avistamientos de un hombre que merodea la ciudad, vestido de blanco y con una máscara. A éste le llaman el Espíritu del Invierno, y parece haber llegado para librar a la ciudad de su gobernante opresor.
Mientras tanto, el joven Ralfinn, que es un niño pobre que sirve a Rowen, y tiene sueños de convertirse en un músico, conoce al hermano Timwald, un predicador que da sermones al pueblo llano, pero parece ser más astuto que los monjes comunes y corrientes.
Poco después, Alécynn recibirá una carta de su hermano, el rey, asegurándole que una rara enfermedad le está robando la vida, y está preparado para dejar la corona en sus manos. A los pocos días, durante una celebración, el Espíritu del Invierno da muerte a Therim de Cárceri, inculpando en el proceso a Rowen. Alécynn comienza a encargarse de dirigir la ciudad mientras se plantea cómo salvar al falsamente acusado. Es entonces que el Espíritu del Invierno acude a ella y se revela como Timwald, el mismo monje que daba sermones al pueblo llano. Allí le asegura que pertenece a una antigua orden que busca el bien mayor y acabar con la corrupción de los Reinos. Luego de esto le asegurará que un hombre está gestando un nuevo orden que pretende eliminar a cada rey del Continente, incluyendo, por supuesto, al hermano de Alécynn.
Por otro lado, en un punto geográfico distante, el pequeño Tharas ha sido recogido por una compañía de asesinos que veneran de forma fanática a una deidad serpiente. Éstos le crían como un "mestizo" que representa poco más que un esclavo, para servir a la diosa y a su ciudad secreta. Pero Tharas conocerá allí a Árkein, quien es el segundo hijo del mayád, gobernante de este lugar. Árkein le enseñará el cómo y el para qué utilizar la espada, convencido de que el muchacho tiene un instinto más puro que el de los otros, pues parece que los males del mundo no llegan a corromperlo. Con su ayuda, Tharas crece para ser un guerrero nato, para luego escapar de la ciudad.
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