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2468 results found for tag:"cosas".
2403107295207
A los sauces llorones no les gusta la pimienta en grano
03/10/2024
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/A/alosaucesllorones.pdf A los sauces llorones no les gusta la pimienta en grano menos que los despertadores digitales o los bailes de salón no porque los afiladores de puntas para lapiceros tengan la fea costumbre de criticar a las lenguas de fuego pregonando que aun no disponiendo de razones ni propias, ni de peso, ni sociales ni trigonométricas para estrechar lazos de amistad con sus homónimas ― ni de la antigua Atenas ni del bastante más moderno Lacio ―, se muestren sí no menos proclives a renegar tanto de los cocodrilos y sus lágrimas como de las cántigas de Alfonso X el Sabio o las declinaciones de las otras que, inclinadas a experimentar un cierto alivio cuando por imperativos o futuros perfectos de verbos intransitivos regulares no han de comparecer ante los tribunales se saben, sin embargo, más acuciadas por la necesidad de conjugar su afición por los salmonetes y las carpas que por su querencia por las colchas de seda sino porque, como inquietas o medio amedrentadas frente a la incomprensible falta de operatividad de los pañuelos que llevan, tan precavidos ellos, escondidos en sus bocamangas, los obligan a sentirse aquejados de una risa nerviosa que no les permite concentrarse en guardar la compostura que sus continentes, tan severos, parecen estar exigiendo a grandes voces y a cada instante. 26 de octubre de 2010
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2403107295122
Cánticos y parodias
03/10/2024
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/L/losaerosoles.pdf Los aerosoles son lánguidos porque los terratenientes se constipan a menudo sobre todo cuando advierten que los cánticos de iglesia y las parodias circenses se extrapolan a conciencias de pedregales que asienten a pirotecnias tendidas cuan largas son las serpientes en las cuerdas de la ropa de parisinas de puras refinadas redondeces. 17 de noviembre de 2017
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2403107295085
Dulces desquites
03/10/2024
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/S/silosplintos.pdf Si los plintos y peanas y parcelas con hectáreas más pequeñas que milenios pero más tristes que alhóndigas que abandonan a su suerte en manos de los infames que embebidos en soberbia no distribuyen sus cálices, no es porque no se comprenda que renieguen de las tórridas latitudes en que saltan, o se aposentan o plantan, contorsionistas o santos o algarrobos o se enfaden con las parturientas jóvenes ni con los arrieros torpes sino porque cuando atisban a lo lejos las borrascas los ojeadores que acechan por ver quién gana a la brisca, ellos se esconden ahítos de tanto trato proscrito y de tan dulces desquites como se ciernen contritos sobre sus pies y sus cientos de ringleras paralelas de melones o pimientos o, en su defecto, de arpegios. 17 de noviembre de 2017
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2403107295047
El pedigrí de las ranas
03/10/2024
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/Q/quelosfilamentos.pdf Que los filamentos para bombillas no se ricen las pestañas no es condición suficiente (puede que ni de recibo, o indeleble, o venusiana) para que las codornices – tantas veces aleatorias y otras tantas de montones de calcetines de lana – guarden los cuadros de luces a la sombra de pontífices o al amparo de arrayanes porque – eso hay que tenerlo en cuesta cuando no es posible en plano – si bien es cierto y muy justo lo contrario de la arena el pedigrí de las ranas, no es menos verdad ni conde la admonición del preboste a la relativa calma de la proporción terciada de las sumas envaradas entre las ruinas, contusas, del cavilar vespertino de las nueras de la escarcha. 17 de noviembre de 2017
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2403107294514
Los cables del voltímetro
03/10/2024
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/L/loscablesdelvoltimetro.pdf Los cables del voltímetro estaban enchufados a tierra porque era frecuente que se rieran los volcanes a grandes llamaradas cuando, cediendo a presiones de fuerzas telúricas no del todo imponentes pero sí muy altivas a las que no les era posible el sustraerse nada más que en el caso de que les trajera por completo al fresco que la franquicia les fuera retirada en favor de a saber cuál de entre tantísimos oportunistas como andaban rondando a las mozas más agraciadas del lugar, el consejo — por muy torpe que fuera y vive Dios que los había ineptos hasta la náusea — de una administración laborioso pero muy escasamente dotado para labor tan fina optaba, dando un enérgico puñetazo en la mesa y ‟punto en boca”, por estampar su firma al pie de cartas de recomendación ensalzando las virtudes del mar o, puestos a dar alas a los osos polares o pábulo a la maledicencia de unos loros pésimamente acostumbrados por culpa de los operarios que no pudieron reducirse a cenizas y tan proclives a utilizar un lenguaje en exceso vulgar , al mismísimo aire cargado de un aliento no del todo divino pero sí lo bastante nauseabundo a ajo como para poner, literalmente, los estómagos de los que huían despavoridos, presas del horror, patas arriba. 3 de noviembre de 2010
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2403107294439
Los mamuts son gordos
03/10/2024
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/L/losmamutsongordos.pdf Los mamuts son gordos porque la hierba está dormida por la luz del primer vergel sobre el que no encumbraron sus figuras esbeltas ni sus frentes angostas los que, descendiendo de las simas más hondas de lejanos parajes descarnados de lirios o jazmines adornadas de abolengos esculpidos en sus miradas frías, viraron por el camino recto que los conduciría hasta el lugar en que encontraron ― sin saberlo ― los rastros de las nuevas viejas huellas de los pasos parejos, cortos y no estudiados pero sí hasta la saciedad repetidos, de sus correspondientes ignorados proyectos esbozados con apenas tenues trazos de tiza, o carboncillo, o de sanguina, dibujando los rasgos tan difusos de unos rostros sin restos mal lavados de destellos del brillo de las cuencas a que afluyen las ráfagas de estrellas que vigilan el rodar de los siglos que discurren, perezosos, al amor de la lumbre del murmullo que llama a toque de rebato a rechazar la envidia a que se entregan cuando ven los verdores que devoran, golosos, los mirlos y jilgueros o, al descuido de alguna enana blanca despistada u ociosa, tal vez algún cernícalo al que, terco como una mula, no le entra en su cabeza tan dura de chorlito que dos y dos de las treinta y siete veces que se hizo la comprobación fueron, indefectiblemente, siempre cuatro. 24 de octubre de 2010
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2403107294194
Su labio se condensó en muchas primaveras
03/10/2024
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/S/sulabiosecondenso.pdf porque Romeo siempre dejaba el pie en el aire un tanto incierto pero también, y para qué engañarse a aquellas alturas ― no teniendo, encima, ningún punto de referencia del que asirse ―, bastante de familia no muy bien avenida pero sí adornada aunque sin excesos ni perifollos ridículos ― de esos que dan, por otra parte, un toquecito tan gracioso a ciertas bisabuelas ― del punto de sensatez imprescindible para no ir dando, unas veces, un cuarto al pregonero y, otras ― pero esto nada más en el buen tiempo, cuando da gusto ir de gira y dormir al raso, mirando las estrellas ―, el espectáculo tan deplorable de perder el equilibrio y caerse con todo el equipo técnico compuesto, en su mayoría, por magníficos profesionales sobradamente competentes para desempeñar su labor e incluso las joyas pignoradas en algún momento de estrechez pero carentes, casi por completo todos ellos, de un sentido del humor que habría quedado tan fuera de lugar en una representación tan dramática. 30 de octubre de 2010
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2403107293463
Subvertir el orden natural
03/10/2024
Valentina Luján
https://valentina-lujan.es/S/subvertirelorden.pdf Durante siete semanas y media el caballero se esforzó porque aspiraba a ser el número catorce de un exiguo reino de quince súbditos, pero, al amanecer del primer día de la segunda mitad de la octava semana de durísimo entrenamiento, el caballero despertó aquejado de un fortísimo dolor de testículos que, además, estaban muy inflamados. Habían sido semanas agotadoras, extenuantes, que el caballero había soportado con entereza y de buen grado con la ilusión de llegar, algún día, a ser uno de los pares del reino. Había, a lo largo de aquel tiempo que imaginó habría de recordar luego como una pesadilla — pero una pesadilla, le decía una voz interior dándole ánimos, ‟que habrá merecido la pena considerando que, bueno, tú ya sabes quién irá detrás de ti” —, sufrido nada menos que media docena de derrotas; pero había perseverado. Impasible e impertérrito había perseverado, y no ya únicamente por la ambición que lo alentaba de ser par sino porque, si la voz interior no lo engañaba… ‟irá detrás de ti”. Ah. Ella… ¿Sería tan bella, tan hermosa, tan bonita como se rumoreaba? Pero, en cualquier caso, lo fuera o no lo fuese, siempre sería un honor, un motivo de orgullo, ser, precisamente él y ningún otro, el deseado… − Bueno, ‟el deseado” — un poco seca ahora la voz, algo burlona. Y que, quisiera la encantadora jovencita o no, ‟irá detrás de ti”. Y que se dejara de tontunas. Y se había dejado, de tontunas; y continuado acudiendo puntualmente a los entrenamientos, y a las eliminatorias, viendo sin dejarse ganar por la desesperación cómo siempre eran otros los que se graduaban; otros que eran para colmo más pequeños y hasta, uno de ellos, el número dos en concreto, no un par como todos los demás, no sólo par a secas y sin mácula, sino (o al menos ese era el clamor popular) un poco primo… En cambio, él, él que no era ninguna nulidad, él que no era ningún imbécil… ¿Por qué tenía que pasarle algo tan humillante precisamente a él? Pero no podía, no podía a pesar de intentarlo con todas sus fuerzas ignorar su dolor. Agarró el teléfono, llamó al campo de entrenamiento y pidió hablar con el instructor. – No voy a entrenar — Le dijo, escueto, esforzándose por contener las lágrimas. – ¿Cómo que no vas a entrenar? — el instructor —. A cuatro días escasos del examen el señorito dice que no entrena ¿Y se puede saber por qué? – Porque no puedo. – Ah, no puedes — el instructor era un tipo algo rudo, pero le tenía aprecio —; pues que sepas que es tu última oportunidad de ser, fíjate bien, el mayor de los pares del reino — y, tras una breve pausa — ¿O es que no te das cuenta? – Sí, me doy cuenta. – Te das cuenta, ¿te das cuenta de lo que eso, justo ahora que te enfrentas al esfuerzo final, significa? – Me doy cuenta, pero… –Te das cuenta pero — bramó el instructor —, te das cuenta pero… ¿Qué coño de ‟pero”? ¿Por qué carajo no tienes que venir a entrenar? ¿Por qué justo tú y justo ahora? − Porque, justo yo y justo ahora… − ¡Déjate de excusas! Además — la voz del instructor sonó angustiada —, existe un orden natural y tú lo sabes ¿En qué lugar nos dejas a todos con tu estúpida e irresponsable actitud? ¿En qué lugar la colocaremos a ella? − ¿Ella? − La niña bonita ¡Joder! — irritado — ¿O es que no sabes que existe un orden natural? − Sí, lo sé, pero… − ¡Lo sabes, pero te empecinas en que no vienes a entrenar! ¿Por qué? El dolor, que por unos instantes parecía haber remitido, arreció de nuevo; se hizo tan fuerte que el caballero, apretando las mandíbulas para no gritar, pudo tan sólo balbucir ‟porque se me han hinchado los huevos”. Y, el instructor, que ‟ah”; comprensivo. Y que hablaría con las altas esferas para ver si había forma de, aunque fuese y en última instancia, subvertir el orden natural. Miércoles, 10 de noviembre de 2010
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2403067253002
COSAS DE RATAS
03/06/2024
BORJA PAJUELO RONCERO
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COSAS DE RATAS
03/06/2024
BORJA PAJUELO RONCERO
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TODAY III
12/22/2023
A. Losa
Esa pena que arrastro hoy sin sentido (sin secretos porque no es nueva) a veces nace de los sueños, a veces del cambio del viento; esa pena, que me hunde los hombros, me atenaza el pecho sin remilgos porque es mía y sabe de dónde viene, aunque nunca sabemos hasta dónde va, quizá hasta agosto, … More TODAY III
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COSAS QUE PUEDEN PASAR UN DOMINGO II
11/24/2023
A. Losa
Como si de una plaga de langostas se tratara, una avalancha de científicos se instaló en el único hostal del pueblo. Unos meses antes, un turista había grabado un vídeo que se hizo viral, y así se propagó la noticia de que, en Villalugos, los vecinos nadaban por las calles dando brazadas en el aire, … More COSAS QUE PUEDEN PASAR UN DOMINGO II
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Cosas de política
10/16/2023
Matías Diego Guichón Gaggiolo
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Cosas de política
10/16/2023
Matías Diego Guichón Gaggiolo
Sketch cómico en el que dos amigos están a punto de cruzar un paso de cebra cuando casi los atropella un coche. Se ponen a discutir con el conductor y se dan cuenta de que el semáforo estaba en verde para ambos. Se dan cuenta de que el alcalde está al lado dando un mitin, por lo que deciden ir a preguntarle por qué ocurre eso con el semáforo. El alcalde les responde que es un cambio que han hecho para contentar a todos y obtener más votos. Al comentarle ellos que eso provocará accidente el alcalde contesta que le da igual, mientras aguanten sin accidentes hasta que sea reelegido le da igual.
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ÚLTIMO DÍA DE VACACIONES 6 A.M.
09/01/2023
A. Losa
Hoy me ha despertado el bramido de un ciervo al contraluz del amanecer. No. Espera. Antes de eso se oía claramente el eco de las olas que rompían en la orilla. Aunque… Recuerdo el brillo de la luna llena coronada por Venus. Pero… En realidad me han desvelado los ronquidos del vecino y el sonido … More ÚLTIMO DÍA DE VACACIONES 6 A.M.
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ESAS COSAS PEQUEÑAS
07/02/2023
Francisco Pablo Serrano Fernández Francisco Pablo Serrano Fernández ,
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DE TRES II
05/26/2023
A. Losa
Llegó la primera, con sus pantalones anchos y la camiseta ajustada. “Te debo un cerebro” dijo, y luego saltó repitiendo: “¿Te acuerdas? ¿Te acuerdas?” Yo intentaba lavarme los dientes, fregar los cacharros, hacer mi trabajo, preparar el café… Ella saltando alrededor. “¿Te acuerdas?” Me hablaba de los sueños imposibles, de canciones, de amores platónicos; de … More DE TRES II
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